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DISFUNCIÓN
ERÉCTIL
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DISFUNCIÓN ERÉCTIL
La disfunción eréctil es la incapacidad de alcanzar o mantener una erección bastante firme para realizar el
coito (Masters y Johnson).
Es el problema más común de los hombres que acuden a consulta, se puede confirmar que hasta un 50% de hombres han sufrido algún periodo de disfunción eréctil, aunque esta haya sido de forma transitoria. Para que se considere que existe una disfunción eréctil este problema debe presentarse por lo menos en un 25% de los casos, por lo tanto que ocurra alguna vez de manera esporádica es algo
"normal".
Se trata de una afección frecuente que, según diversos estudios, padece en mayor o menor grado y con severidad variable el 52% de la población masculina de entre 40 y 70 años, y el 15-20% de los mayores de 70 años.
La disfunción eréctil no se presenta en todos los hombres de la misma manera: esta puede aparecer desde la primera relación, que sería primaria, o puede ser mas tarde cuando el hombre deja de ser capaz de mantener la erección. Puede limitarse a ciertas situaciones o puede ser generalizada. Puede ser total o parcial, es más común que consiga una erección parcial, pero insuficiente para el coito.
Ante todo hemos de decir que en la mayoría de los casos constituye un problema y no una auténtica enfermedad. No obstante, se vive en silencio y con sentimientos de vergüenza y de complejo que impiden a quienes padecen esta disfunción hablar de ello con el médico o con su pareja. Son pocos los que lo afrontan y buscan una solución: menos de una cuarta parte de quienes sufren Disfunción Eréctil se ponen en tratamiento.
Se tiende a considerar la Disfunción Eréctil como un problema derivado de los años, provocada por el envejecimiento, solo que esto es erróneo, la sexualidad puede seguirse ejerciendo por personas de mucha edad que disfrutan de su sexualidad y la de su pareja.
Aunque el descenso de niveles de testosterona puede ocasionar Disfunción Eréctil hay tratamiento para combatirlo. Y es que otro concepto erróneo es el pensar que la Disfunción Eréctil no tiene solución. Si bien con el envejecimiento pueden aparecer enfermedades que conllevan Disfunción Eréctil, el envejecimiento por si solo no tiene por qué asociarse a disfunción.
Las disfunciones primarias y totales son raras y suelen ser por causas orgánicas.
En la disfunción situacional de la erección (que solo se presenta en algunas situaciones determinadas), se puede obtener la misma con la masturbación, pero no con su pareja o perder la erección cuando va a intentar la penetración. Estas suelen deberse a causas psicológicas.
Las personas con este tipo de disfunciones suelen enfrentarse a las relaciones sexuales con altos niveles de ansiedad, no disfrutan de ellas, se preocupan mucho por el disfrute de su compañera, vigilan excesivamente su desempeño sexual o su rendimiento, asustados por si no consiguen la erección adecuada. Todo esto generalmente bloquea la erección.
Es importante mencionar que la disfunción eréctil se presenta en lo que se denomina la fase de excitación. En esta fase el fenómeno predominante es la vaso congestión, cuyas manifestaciones son: lubricación vaginal y erección. Un incremento en esta fase no producirá propiamente una disfunción ya que no es frecuente la consulta por "exceso de lubricación" o erecciones "demasiado firmes".
El decremento en la fase de excitación producirá ausencia o deficiencia de lubricación vaginal, es decir hipo lubricación y erecciones incompletas o ausentes, es decir incompetencia eréctil.
Factores como el cansancio, las preocupaciones, el estrés, las diferencias o problemas entre la pareja, son causas que afectan el disfrute sexual y producen problemas con la erección, claro sin causa medical revelada.
Cuando se ha pasado por le experiencia de una falta de erección, casi siempre en el acto sexual siguiente, el temor de un nuevo fracaso hace que sólo se piense en su sexo (se convierte en espectadores de sus propios sexos), y así se abstienen de recibir el mensaje erótico de sus compañeras, lo que inhibe el mecanismo fisiológico de la erección. En otras palabras, el l propio hombre impide tener la erección.
Otros factores como son la depresión, conllevan a la Disfunción Eréctil y la cual debe ser tratada conjuntamente con la depresión; también existen medicamentos que afectan la erección y las personas que se encuentran bajo tratamiento médico deben revisar si éstos afectan su respuesta sexual.
Como hemos visto, la erección es un fenómeno complejo en el que intervienen factores muy variados: estímulos visuales, táctiles, psicógenos, cardiovasculares, hormonales, emocionales, etc. Puede verse inhibida por numerosas circunstancias e incluso en ocasiones mantener la erección inicial puede resultar difícil mantenerla. Estas cosas ocurren y no pasa nada si se dan con carácter esporádico o por temporadas, volviendo después a la normalidad.
Hay épocas en que pequeños estímulos desencadenan una reacción enorme y otras en las que se reacciona poco o nada. Esta variabilidad es biológica, psicológica y emocional, y consideramos que no requiere atención especial. La pareja debe conocer que la erección es un fenómeno muy complejo y que no siempre se reacciona de la misma forma.
Causas orgánicas
Se presenta generalmente en personas que previamente mantenían relaciones sexuales sin problemas y un buen día comienzan a notar ausencia de la erección o falta de rigidez en la misma y, por tanto, ausencia de relaciones sexuales con penetración y eyaculación. Este tipo de Disfunción Eréctil se denomina como secundaria, que puede ser de dos tipos: orgánica y funcional o psicógena. En el primer caso, puede haber una lesión o enfermedad a nivel nervioso por lesión de médula o de nervios periféricos, por enfermedad de las arterias que dificulta el flujo de la sangre o insuficiencia de las venas que permiten el escape de la sangre en el pene.
La disfunción eréctil por causas orgánicas también puede deberse a la toma de algunos medicamentos: bloqueadores y diuréticos, utilizados para tratar la hipertensión arterial; algunos antidepresivos, ansiolíticos y neurolépticos; la cimetidina y la ranitidina, utilizadas para tratamientos gástricos, así como la insulina y otros antidiabéticos orales. Asimismo, problemas tiroideos, hepatopatías crónicas y otras enfermedades del metabolismo pueden generar Disfunción Eréctil.
Causas psicológicas
Cuando no hay enfermedad orgánica que genere la Disfunción Eréctil se habla de un tipo de Disfunción Eréctil funcional o psicógena, que viene a ser el 60% de todos los casos.
Para comprender este tipo de casos es necesario mencionar que la función sexual se encuentra íntimamente relacionada con la psique y las emociones de la persona, de forma que cualquier alteración de éstas repercutirá en la erección. Por eso es que el estrés, cansancio, estados depresivos, conflictos de pareja, problemas familiares y laborales o cualquier otro problema que agobie al hombre puede provocar Disfunción Eréctil.
Incluso el hecho de no haber podido mantener relaciones en alguna ocasión se convierte para algunos hombres en un problema al que dan vueltas y vueltas agravando la situación y convirtiendo en el factor que detona la Disfunción Eréctil.
Las erecciones nocturnas durante el sueño, que se producen habitualmente y de forma casi diaria, son indicativas de que no hay lesiones neurológicas ni cardiovasculares y de que la ausencia de erección en situación de vigilia (cuando se está despierto) puede ser debida a causas psicógenas o emocionales. La falta de erecciones nocturnas es indicativo de que puede haber una lesión orgánica, la mayor parte de las veces una arteriosclerosis que impide el normal relleno de los cuerpos cavernosos del pene, una lesión neurológica o un disturbio hormonal o metabólico.
Tratamiento
El tratamiento de la Disfunción Eréctil es complejo. En ocasiones deberá ser psicológico-emocional, en otras hormonal y en última instancia incluso quirúrgico, ya que algunas afecciones, generalmente de origen vascular o por fibrosis de los cuerpos cavernosos del pene, sólo pueden arreglarse mediante una prótesis peneana. No obstante, las intervenciones deben considerarse como la última opción y se debe recurrir a ellas sólo si fallan los demás tratamientos como son el uso de medicamentos especializados para la erección.
Otra posibilidad son las auto inyecciones. El paciente se inyecta en los propios cuerpos cavernosos sustancias
vaso activas que le provocan una erección, pero este método no está exento de riesgo, ya que pueden presentarse complicaciones como el priapismo (erección prolongada durante horas) y la fibrosis de los cuerpos cavernosos.
De igual manera existe la tecnología de vacío que permite realizar un rápido llenado de sangre en el pene para provocar la erección, el cual también conlleva algunos riesgos
En todos los casos es importante no automedicarse o tratar de ocultar le existencia de la disfunción, ya que actualmente se cuenta con una gama importante de alternativas para solucionar la Disfunción Eréctil.
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¿MEJORA LA FUNCIÓN
ERÉCTIL NATURAL A CONTINUACIÓN DE LAS INYECCIONES INTRACAVERNOSAS DE DROGAS VASOACTIVAS? International Journal of Impotence Research. Vol 9, nº;4, Diciembre, 1997.
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