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Dependencia de la Pareja ¿Es amor lo que siento?
En las relaciones de dependencia se vive sin saber si seguimos con una pareja porque realmente la amamos o porque no podemos vivir si esa persona no está a nuestro lado, y es justo en este momento donde debemos analizar lo que nos pasa.
Es muy diferente amar a alguien y por ese amor queremos vivir en unión con la persona; a diferencia de necesitar vivir con la persona porque si no hay alguien a nuestro lado no podemos vivir.
Poder vivir de una manera sana una relación de pareja, requiere de saber y entender por qué mantenemos una relación con otra persona, esto necesita de un buen trabajo de auto análisis. Antes de vivir con alguien es necesario que sepamos qué es lo que buscamos y esperamos de una persona al ser nuestra pareja. También es importante conocer la otra perspectiva, por qué nuestra pareja quiere estar a nuestro lado y que es lo que necesita de una relación para vivir bien.
Todos, en mayor o menor medida, buscamos algo en una vida en pareja, la compañía, el complemento, la realización, la conjunción, el amor, el establecerse, el tener hijos, etc.
Las personas que presentan dependencia emocional tienen como característica el ser personas complacientes, intentan no confrontar, y siempre están en la búsqueda de aprobación y afecto. Posee grandes necesidades emocionales y afectivas; y son el tipo de personas que manifiestan una dependencia extrema de su pareja.
¿Cómo identificar la dependencia?
Las personas dependientes presentan las siguientes características:
Este tipo de personalidades al ser incluidas en una relación de pareja, de inicio presentan una excelente opción ya que son muy adaptables a las peticiones de la pareja. En la etapa de noviazgo todo se centra en las necesidades de solo uno de los miembros de la pareja, pero al paso del tiempo y sobre todo al vivir juntos, los estragos del peso que representa una persona dependiente, se vuelven muy notorios y las cosas dejan de ser tan “lindas” como parecían, e incluso el dependiente cuestiona la relación diciendo “si te he dado todo”, solo que no se dan cuenta que dieron todo lo que quisieron, pero no significa que vivir para una persona sea lo que haga feliz a la otra, es más eso es una carga un tanto pesada para llevar por la vida.
La pareja del dependiente tiene sentimientos de estar encarcelado en las demandas del dependiente, ya que no podrá hacer su vida sin contar con todas las peticiones de la otra persona. Es decir, habrá continuos trabajos y peticiones de ir de compras juntos, ir al médico, salir al parque, pasear al perro, visitar a los padres de uno o del otro (generalmente del dependiente), pensar si comprar esto o aquello, si hace o no tal cosa etc. Estas son actividades que podría hacer la persona sola pero no lo hará y necesitará a su pareja para realizarlos, con lo cual la pareja estará atada de pies y manos y sintiendo el peso de una relación que no da libertad ni tregua en la vida cotidiana.
Cuando estas situaciones se presentan, por lo general el dependiente establece todo un plan para intentar por todos los medios que su pareja vuelva ya que no puede vivir sin el punto de apoyo. En esos momentos aparecerá ansiedad, depresión, falta de sueño y sentimientos de incapacidad e incluso la fantasía del suicidio ronda por la cabeza.
Muchos terapeutas de pareja coincidimos en que la mayor parte de los problemas de pareja son ocasionados o relacionados con dependencia patológica interpersonal. A pesar de lo nocivo y destructivo de la relación, las personas dependientes son incapaces de ponerle fin a una mala relación. En otros, la dificultad reside en una incompetencia total para resolver el abandono o la pérdida afectiva. Es decir: o no se resignan a la ruptura o permanecen, inexplicable y obstinadamente, en una relación que no tiene ni pies ni cabeza.
Los dependientes por lo general usan argumentos para continuar en relaciones destructivas como son: "Es que lo (a) amo”, “Se que me ama”, “Las cosas no eran así antes”, etc.
El grave problema para los dependientes es que no hay ninguna pócima para acabar con el apego, ya que son personas que no quieren sentir dolor alguno en la vida. La fantasía que albergan es que si dejan de sentir amor podrán dejar a la persona, pero ese es un juego inconsciente para no soltar a la pareja.
En muchos de los casos podemos decir que los dependientes son “adictos a la relación”, ya que funcionan psicológicamente igual que cualquier adicto y por lo tanto deben seguir un tratamiento similar a los adictos.
El o la dependiente se centran en el "sentimiento de amor" y consideran que eso es lo más importante de la vida de una pareja e incluso defienden la postura de que es lo único de una relación. Solo que una buena relación de pareja requiere de más fundamentos, por ejemplo el respeto, la comunicación sincera, el deseo, los gustos, la religión, la ideología, el humor, la sensibilidad, y muchas cosas más que permitan un buen acercamiento afectivo en la relación. Si tú o alguien cercano a ti presenta estas condiciones, dale este artículo y dile que me visite.
Atentamente. Terapeuta. José Jaime Martínez. Terapeuta de Pareja, Especialista en Hipnosis y en Programación Neurolingüística. Clínica de Atención Emocional Circuito Historiadores S-44 A301, Ciudad Satélite, Naucalpan México; c.p. 531005370-0944 Celular: 04455-5419-8862 Puedes tener Terapia en Línea haz clic para mas detalles VISITA LA PAGINA PRINCIPAL www.consultasexual.com.mx ENCONTRARAS MAS ARTÍCULOS |